Hay quienes prefieren la manera tradicional de ofrecer sus productos y/o servicios, como los ya conocidos:
Carteles
Se diseñan con el fin de anunciar precios de artículos u ofertas en marcha, su formato es grande para colocarse en las paredes de los edificios o en las marquesinas generalmente situadas en las paradas de autobus. Los carteles también se utilizan para colocar el nombre de departamentos y secciones con el fin de orientar a la clientela, o bien, para recordar al personal la misión, visión, filosofía y/o valores de la empresa, en donde suelen incluir el logotipo y los colores corporativos de la misma o, también, para divulgar o apoyar campañas, anunciar espectaculos o eventos culturales y deportivos, entre otros.
Volantes
Papel impreso, generalmente del tamaño de media cuartilla, que se distribuye directamente de mano en mano a las personas en las calles y en el cual se anuncia, pide, cuestiona o hace constar algo. Su mensaje es breve y conciso, por lo cual se diferencia del tríptico y del folleto.
Por su contenido, un volante puede ser:
- Informativo – Contiene información de interés general. (Avisos usados por ayuntamientos, juntas de vecinos, asociaciones, iglesias, etc).
- Publicitario – Anuncia un producto comercial, un establecimiento o un servicio.
- Recaudatorio – Hace una petición a quien lo recibe, generalmente de dinero.
Dípticos
Impreso formado por una lámina de papel o cartulina que se dobla en dos partes. Constituye un elemento publicitario ideal para comunicar ideas sencillas sobre un producto, servicio, empresa, evento, etc.
Trípticos
A diferencia del díptico el tríptico se dobla en tres partes. El juego de tres láminas que se van desplegando permite ir exponiendo los argumentos en un orden determinado de modo que vaya creciendo el interés de sus clientes.